Me compré una barra de bar porque quería dejar de salir a beber por ahí. Nada más montarla, me puse a un lado de la barra y pedí una cerveza. Fui al otro lado y pregunté: “Con alcohol o sin alcohol?” Me cambié otra vez de sitio y contesté: “Con alcohol, imbécil!” “Imbécil será usted!”, me respondí. “A mí nadie me trata así”, contesté, “me voy a otro bar”. Al salir di un portazo. Allí quedó el otro con su mierda de negocio.                    

Jesús Alonso


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